Cuando queremos buscar soluciones a problemas globales, no podemos recurrir a acciones locales. Sólo existen soluciones globales para problemas globales. Y la gestión de las fronteras no es una excepción.

No se pueden gestionar las fronteras exteriores de la Unión Europea de manera óptima mediante un solo Estado. Los países de destino de la inmigración, como los europeos, no sólo necesitan acuerdos con los países de origen y tránsito, sino que también deben reforzar la cooperación para que, de esta manera, las acciones sean más eficaces y se obtengan mejores resultados. España representa gran parte de la frontera sur de la Unión Europea, por lo que no sólo a España le interesa reforzar la cooperación europea en esta materia, sino también a la Unión, ya que fortalecer la frontera española significa reforzar la frontera europea.

Fuente:
Statu Quo Diplomático

Año:
2012

Autor:
Rubén Ruiz Calleja, investigador y analista en asuntos europeos y política exterior española

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